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CINE: «VIVIR SU VIDA» (1962). 5ª Clase Introducción al Cine.

18 junio, 2019 19:00

Gratuito

SEMINARIO 2º.

Clase 1ª / El Cine europeo: el Pasado : Alemania, Inglaterra, Suecia, Francia, Italia y el Presente: España, países del Este, Rusia.

La intención del siguiente escrito sigue siendo la misma que  en los anteriores: una guía sumamente sintética y, posible de corrección y aumentos, de un tema tan amplio en tiempo y diferencias como es el de reseñar el Cine hecho en Europa desde el advenimiento del Sonoro. Que los nombres citados, todos valiosos, sirvan como disparadores de la investigación propia, a partir de la cual se llegará a la obra de todos ellos, hoy plenamente accesible en detalles en la web. Desde alli, construiremos puentes futuros para poder acceder a las obras de cada uno de ellos y a los centenares de obras que componen sus respectivas filmografías.

El cine sonoro trajo nuevas voces a todos los terrenos donde el mudo había tenido un amplio desarrollo. Y en cada lugar surgieron nuevos valores, continuaron los ya consagrados y se apagaron las voces de muchos de ellos. En muchos casos, circunstancias personales hicieron que algunas carreras no continuaran. En Alemania fue notable la influencia que el espectro político tuvo en el Cine. Con la irrupción del nazismo todo se vio alterado. Poco a poco lo ideológico fue tomando lugar en los estudios de cine cuando Hitler y los suyos comprendieron el potencial que las imágenes guardaban en cuanto propaganda. Realizadores que habían desarrollado amplias carreras se vieron obligados al exilio para salvaguardar su integridad física o poder seguir haciendo el cine que querían y no el que el Poder imponía. Entre los mas destacados aparecen los nombres de Fritz Lang, Ernst Lubitsch, con obras consagradas en las décadas anteriores, marcharon a Hollywood y continuaron alli sus carreras. Muchos otras personas ligadas a la industria siguieron sus pasos: guionistas, fotógrafos, intérpretes, técnicos de todas las disciplinas.

Este fenómeno también se dio en Francia y otros países afectados por la guerra que a finales de los treinta estalló en Europa: Jean Renoir, Julien Duvivier, Max Ophuls o Rene Clair marcharon desde allí, mientras otros permanecieron y continuaron su obra dentro de los limites que la ocupación alemana impuso.

Italia estaba ya totalmente bajo la estela del fascismo cuando llegó el cine sonoro y ello genero un tipo de películas afines al régimen, en general apuntadas hacía el genero mas escapista y donde la mirada política valía si era simpatizante con el fascismo. Entre los géneros mas destacables de este tiempo destacan el llamado «de los teléfonos blancos» y el épico en cualquiera de sus direcciones siempre que retratara la grandeza del «imperio italiano», heredero de la gran Roma antigua, como pregonaba Mussolini. El primero de los citados retrataba una parte de la sociedad: la mas favorecida económicamente o al menos, personajes para quienes las cuestiones cotidianas económicas no tenían ningún peso en sus vidas. Una irrealidad escapista que funcionó muy bien en las taquillas y convirtieron al cine de ese tiempo en mero entretenimiento. De todas maneras, recuperar su visionado puede depararnos algunas sorpresas, entre ellos el testimonio de toda una «era» en la historia de Italia: la fascista. El cine europeo de los años treinta y cuarenta estuvo totalmente influenciado y condicionado por estas cuestiones. Lo que generó dos maneras posible de hacerlo: o bien bajo las estrictas medidas del poder político o bien intentando construir relatos desde una perspectiva mas metafórica que luego,con el paso del tiempo se  demostró efectiva. Realizadores como Rossellini o Blasetti en Italia o Clouzot en Francia, realizaron películas que no son complacientes con las ideas dominantes y que no fueron afectadas siempre por la Censura o autoridades, permitiendo crear verdaderas obras maestras entre la filmografía de estos autores. Otros fueron sumisos a los mandatos para mantener sus carreras y otros las vieron opacadas por levantar la voz.

En Inglaterra la independencia creativa continua dando frutos y todo un cine anti fascista nació desde los estudios de Londres donde realizadores comos los hermanos Korda, David Lean, Carol Reed, Michael Powell realizaron grandes películas, mientras Alfred Hitchcock, autor fundamental debutante en el periodo mudo, y otros, se mudaron a Hollywood para proseguir sus carreras allí.

La URSS continuo en la linea de cine político y también profundizó en el terreno de lo popular con un cine que rara vez trascendió las fronteras mas allá de los países satélites como Hungría o Polonia. En estos países, después de la guerra, va apareciendo una nueva generación de cineastas, algunos de los cuales alcanzarían amplio reconocimiento internacional a partir de finales de los años cincuenta. Los polacos Wajda, Skolimowski, Polanski, Munk, Vera Chytilova, mujer emblemática del cine del Este, Kachyna, los checos Forman, Menzel, Passer, Klos o Zeman, autores deslumbrantes y trabajadores en nuevos lenguajes que aportaron una mirada diferente y fresca o los húngaros Fabri, Jancsó, Szabo o Marta Meszaros, otra pionera en la dirección de cine femenina. Es interesante resaltar el aporte de todas estas cinematografías y cineastas porque sus nombres suelen quedar eclipsados por los de los mas nombrados de los países centrales de Europa. La diferencia entre hacer cines en democracias o gobiernos autoritarios resulta ser nula a la hora de buscar calidad fílmica. Los totalitarismos parecen haber agudizado la mirada de los creadores frente a cierto conformismo en los habitantes de naciones llamadas progresistas. El Arte no afecta a estas modalidades. Los grandes cineastas soviéticos profundizaron sus lenguajes, como Eisenstein con sus obras finales antes de una muerte prematura. Luego de la muerte de Stalin, líder histórico, la cinematografía soviética entró en un período conocido como el del «realismo soviético». Nuevas generaciones de cineastas que poco (parecían) tener que ver con los precursores revolucionarios, aparecen en escena y el pasado anterior a la Revolución de 1917 toma protagonismo. Obras monumentales como la versión cinematográfica del texto de Tolstoi «La Guerra y la Paz» son llevados a la pantalla, así como textos de otros escritores clásicos del Siglo XlX o versiones de extranjeros, como William Shakespeare, de cuyos textos se hacen versiones extraordinarias. También los temas bélicos, en referencia a las dos grandes guerras del siglo XX son atractivos para los realizadores. Cito algunos cineastas fundamentales de este tiempo, el posterior a la Segunda Guerra Mundial: Sergei Bondarchuck, Grigori Kozintsev, Mikhail Kalatozov. Grigori Chukhrai, Maijail Romm. Las obras de estos hombres llegaron con mucha frecuencia a Argentina gracias a los acuerdos entre los gobiernos de ambos estados y fueron exhibidas preferentemente en una clásica sala de la calle Corrientes de la Capital: el emblemático Cosmos 70, donde durante todo el año se podía disfrutar de cine de calidad llegado de la URSS desde principios de los años sesenta hasta entrados los ochenta. En los setenta estalla la obra de artistas fundamentales como Andrei Tarkovsky, Sergei Paradjanov, Nikita Mijalkov, Andrei Konchalovski, Elen Klimov o Aleksandr Sokurov, muchos de ellos aun en activo y realizadores de un cine extraordinario que lamentablemente no es tan fácil de ver como en los tiempos señalados.

En España. la Guerra Civil y el posterior franquismo no impidieron el surgimiento en los años cincuenta de cineastas tan audaces como  Luis Garcia Berlanga o Juan Antonio Bardem. Y entrados los sesenta, las corrientes de la cercana Francia llegaron al territorio y surgieron voces renovadoras de lenguajes, que tuvieron que agudizar las miradas para no caer en manos de la Censura. En Barcelona surge un movimiento de cine muy elitista donde nombres como los de Vicente Aranda o Jordi Grau alcanzan renombre con obras muy crípticas que crean desconcierto en espectadores y apoyo en los círculos críticos. Pero también en Madrid aparecen las películas de Fernando Fernan Gomez, Basilio Martín Patino, Francisco Regueiro, Mario Camus, Miguel Picazo o el mas internacional de todos ellos: Carlos Saura. La muerte del dictador Franco abriría otro tiempo del que surgen nombres como Manuel Gutierrez Aragon, Alfonso Ungria, Montxo Armendariz, Juan Luis Borau, Jaime Chavarri o el fenómeno Pedro Almodovar. Los noventa son los tiempos de Alejandro Amenabar, Daniel Capalsoro o mujeres como Isabel Coixet, Iciar Bollain, que abren nuevas puertas al cine del presente.

En el vecino Portugal, cinematografía tan silenciosa como valiosa, destaca el nombre de un cineasta que atravesó las décadas desde el primer cine sonoro hasta ser reconocido internacionalmente en su vejez, convirtiéndose en el director de cine de mas edad en activo: filmó hasta el final de su vida ya centenario: Manuel de Oliveira.

La década de los cincuenta dio paso a una nueva generación de realizadores y corrientes innovadoras aparecen en Inglaterra con el FREE CINEMA, en Francia con la NOUVELLE VAGUE, pero antes había irrumpido en Italia el  NEORREALISMO, el movimiento mas notorio y rupturista que es visto como la llegada de modernidad al Cine.. El cine firmado por Vittorio de Sica, Roberto Rossellini, Luchino Visconti, Pietro Germi, Alberto Lattuada, Cesare Zavattini como guionista y teórico, permitió que una década mas tarde tuviera continuidad con la irrupción de una reformulación de aquellas temáticas que derivaron tanto al drama como a la comedia, pero sobre todo a la aparición de voces tan diferentes y cautivadoras, algunas absolutamente renovadoras como las de Federico Fellini, Pier Paolo Pasolini, Michelangelo Antonioni o Valerio Zurlini. Entre los generadores de una nuevo genero que resaltaba el humor sobre las situaciones mas dramáticas destacan los nombres como Mario Monicelli, Dino Risi, Luigi Comencini, Mauro Bolognini, que alumbraran obras maestras. En los sesenta y setenta se incorporan Bernardo Bertolucci, Marco Ferreri, Francesco Rosi, Antonio Pietrangeli, Marco Bellochio, Ettore Scola, Mario Bava, Sergio Leone, Dario Argento, que cultivan diferentes miradas: desde el cine político al de terror pasando por un genero «inventado» por los italianos: el spaguetti western o, lo que es lo mismo, la realización de películas ambientadas en el lejano oeste norteamericano pero filmadas en territorio europeo: las llanuras italianas o los desiertos del sur de España. El otro invento internacionalizado por Italia es el «giallo»: su versión sangrienta y sádica del policíaco y criminal, cuyas huellas perviven en nuestro presente,

En Suecia se consagran nombres como Ingmar Bergman, Gustav Molander, Vilgot Sjoman, Alf Sjoberg, Bo Widerberg, Jan Troell o la realizadora Mai Zetterling. En Dinamarca el de Carl T.Dryer se convierte en el «padre» de los actuales, entre los que destacan dos cineastas de enorme potencia: Lars von Trier y Thomas Vinterberg.

Los movimientos mas destacados de los años sesenta, los mencionados de Inglaterra y Francia, se convierten junto a uno en la Alemania de los setenta, en los mas difundidos de toda Europa, después del italiano. Cito cineastas fundamentales de cada uno de ellos:

FREE CINEMA (Inglaterra, desde 1956): John Schlessinger, Tony Richardson, Karel Reisz y Lindsay Anderson, sus nombres primitivos, a los que se sumarían Bryan Forbes, Desmond Davis, Jack Clayton, Dos directores norteamericanos, afincados por distintas razones en Reino Unido, enlazan de alguna manera con este tiempo: son Joseph Losey que llega exiliado tras una amplia obra en USA y Richard Lester, que debuta aquí y se convierte en un cineasta iconico de los sesenta con postulados propios que solo en lo temporal parece coincidir con los anteriores. A finales de la década aparece un nombre fundamental y cada vez mas potente hasta llegar hasta el presente: Ken Loach. También destacan los nombres de Peter Collinson, Neil Jordan y Stephen Frears, apurando y condesando las décadas siguientes. Paralelo a estos autores, existe otro cine mas convencional pero enormemente popular: en 1962 irrumpe en la pantalla un personaje cuya huella sigue hasta el presente: el agente secreto James Bond 007. También los cines policíaco y de intrigas tiene un lugar importante así como el de terror de la mano de dos casas productoras: la Hammer Films y su hermana menos, la Amicus, de donde salen obras ya de culto en el genero terrorífico y fantástico, con el emblemático Terence Fisher a la cabeza.

NOUVELLE VAGUE ( Francia, desde 1958) : Claude Chabrol, Francois Truffaut, Jean Luc Godard, Jacques Rivette, Agnes Varda, Jacques Demy, Pierre Kast, Alain Robbe Grillet, Philippe de Broca. Se les asocia pero no es exacto afirmarlo, dos nombres fundamentales del cine galo: Louis Malle y Alain Resnais. Y otro enormemente popular en su tiempo, Roger Vadim, que les precede en tiempo (1956), pero en el que pueden encontrarse ciertas cuestiones que lo emparentan.

NUEVO CINE ALEMÁN: (Alemania, desde mediados de los 60): Volker Schlondorff, Rainer Werner Fassbinder, Win Wenders, Werner Herzog, Alexander Kluge, Margarette von Trotta.

Film exhibido:

«VIVIR SU VIDA» /  título original : «VIVRE SA VIE: FILM A DOUZE TABLEAUX» / Francia-1962 / Director Jean Luc Godard / Intérprete Anna Karina / Fotografía Raoul Coutard / Música Michel Legrand / Hablada en Español con subtítulos en castellano / Blanco y Negro / Duración 1h 20 minutos.

El realizador nació en Paris en 1930. Hijo de familia adinerada que se trasladó a Suiza durante la Segunda Guerra Mundial, regresa a Francia con pasaporte y nacionalidad de este país neutral. Desde la redacción de una revista salta a la dirección de cine con cortometrajes y pronto debuta con un largo: «Sin Aliento» (1960). Este film es uno de los primeros del movimiento conocido como Nouvelle Vague y es considerado hoy un clásico del Cine. Godard aporta una mirada muy personal al hecho de realizar cine y define desde el principio una manera que sería sello de autoria, un concepto que él y sus compañeros de redacción «potenciaron» y convirtieron en lenguaje común. Durante su larga trayectoria que continúa en la actualidad, cercano a cumplir los 90 años de edad, su obra está dividida en «etapas» que él mismo define. La experimentación y acontecimientos temporales han influido en esta división. Desde la irrupción de momentos políticos hasta las nuevas tecnologías o novedades que fueron apareciendo en lo relativo al audiovisual, han influido en la creación de sus películas. En lo personal, su periodo mas atractivo es el inicial. Que llega hasta 1967 donde da un cambio radical a lo hecho hasta el momento y se embarga en un tiempo donde la experimentación se radicaliza. Filma una serie de trabajos, de diferentes duraciones y tanto documentales como ficciones. Forma parte de un grupo y su nombre no siempre aparece como director.

De aquel primer tiempo destaca la relación con la actriz dinamarquesa  Anna Karina (1940) a quien descubre siendo modelo publicitaria. La hace protagonista de siete largometrajes y el episodio de un film colectivo entre 1961 y 1967. Forman un ciclo de películas muy atractivas y entre ellas está la segunda colaboración de 1962, esta «Vivir su Vida». Considerada como una de las obras mas accesibles de ese periodo, la narración que utiliza Godard se ciñe a la cronológico pero rompe con la narrativa clásica. Son, como señala su largo título original, 12 bloques donde va contando las vivencias de Nana, una joven dependienta de una tienda de discos a la que no alcanza el dinero. Madre de quien nunca se muestra sus hijos pero se sugiere apartada de la familia, la mujer deriva hacia el camino de la prostitución al fracasar sus intentos de ser actriz de cine. Como en un juego de espejos, actriz y realizador juegan a la vez que interpretan la historia. La cámara siempre inquieta filma espaldas de las cuales a veces un espejo desvela los rostros mientras unos suaves travellings parecen acariciar a su criatura. Los hombres siempre son comparsas y ella se descubre como una mujer independiente y anhelante, con dominio de sus elecciones pero que no puede romper el rígido mundo machista que la rodea. El rostro hermoso de la actriz es filmado sin tregua por la cámara de uno de los grandes fotógrafos de la historia del cine, Raoul Coutard. Las miradas de Nana rompen los ejes tradicionales y nos miran e interpelan. Como si nos preguntaran que opinión tenemos de lo que acontece. Un mecanismo, que así como las citas literarias que a modo de cine mudo ilustran el inicio de cada uno de los 12 bloques, son forma distintiva del cine de aquellos primeros años del realizador. Mucho mas accesible que el que vino después, para permanecer hasta la actualidad con un estilo muy hermético donde los espectadores quedan permanentemente en un lugar de interrogación o complicidad con la oferta del artista. En aquella primera parte inicial, se guarda el cine mas fresco y autentico de Godard, ricas pinceladas sobre un tiempo y sobre dos amores: los experimentados por la cinematografía y por una mujer que fue ademas, o pareció serlo, su musa. Actriz que fuera de la órbita del cineasta permaneció una década en activo hasta llegar en 1973 a una radicalizacion de su propia carrera: debutó como realizadora y sus apariciones como actriz fueron cada vez mas selectivas y lo hizo en films de escasa difusión. Pero pudo trabajar bajo la dirección de maestros como Rivette, Visconti, Cukor, Fassbinder o Schlondorff. El nombre de ambos permanece unidos cincuenta años después. Sugiero ver todas y cada una de las colaboraciones de la pareja: «UNA MUJER ES UNA MUJER», «EL SOLDADITO», » ASALTO FRUSTRADO», «ALPHAVILLE», «PIERROT LE FOU», MADE IN USA» y el episodio «ANTICIPACIÓN» del film colectivo «EL AMOR A TRAVÉS DE LOS SIGLOS». Peliculas todas de una enorme creatividad e influencia en directores modernos como los hermanos Cohen o Quentin Tarantino.

 

Detalles

Fecha:
18 junio, 2019
Hora:
19:00
Precio:
Gratuito
Categoría del Evento:

Organizador

Bellas Artes / Vivarelli

Local

Escuela de Bellas Artes

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