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CINE: «BUSCO MI DESTINO» (EASY RIDER). 1969. 8ª Clase de Introducción al Cine.

16 julio, 2019 19:00

Gratuito

El Cine Independiente. Panorama hasta 1970. La Era Analógica.

La primera pregunta que surge es: ¿Independiente, de quién?. Intentar encontrar una respuesta definitiva resulta muy complejo porque estamos hablando de la cinematografía a nivel global, donde cada territorio responde a un contexto. Pero resulta efectivo comenzar respondiendo que se refiere a «independiente» de los grandes estudios, circuitos e industria dominante. Es un cine hecho a partir de esta realidad: al no conseguir, o renegar, de la ayuda de estos grandes centros del poder en cuanto a producción se refiere, quienes optan por esta vía se ven enfrentados a una primera dificultad: la financiación, ese dinero imprescindible aun para película de bajo o escaso coste. Podríamos afirmar que el primer cine independiente es el que surge a partir de las imposiciones de Tomas Edison en la primera década del Siglo XX de cobrar altos cánones a cualquiera que quiera tener algo que ver con la realización de cine. Al ser muy poco democráticas y hasta extorsionadoras estas prácticas, generan un grupo disidente que decide trasladarse desde la Zona Este (New York) donde se da la primera producción masiva de cine en USA, hasta el lado opuesto: esa California en el extremo Oeste que dará lugar a Hollywood y a la vez, a todo un Sistema de Estudios que en pocos años no harán mas que ocupar el espacio generado por Edison y del que estos nuevos fundadores huyeron. Desde allí, otros generarían nuevas formas de independencia.

En los años treinta, en plena Depresión económica, se estrenan películas de muy bajo presupuesto que, «camufladas» tras una supuesta mirada realista o documental, tratan temas de salud o adicciones, drogas o prostitución, para realizar autenticas apologías sobre diferentes formas de practicar la sexualidad. El sexo, entre otras prohibiciones, aparece como uno de los grandes impulsores de cierto cine independiente que derivará en el pornográfico suave y duro (que por otro lado ya se filmaba desde los propios orígenes del cine en 1895). Entre 1934 y 1967 entra en vigor en Estados Unidos el «Código Hays», que controla la decencia y la moral de las producciones de cine. prohibiendo cualquier obra que no se ajustara a sus disparatados dictados (no podía hablarse abiertamente de temas como el aborto, la prostitución, el alcoholismo, las perversiones, ni las parejas aun casadas dormir en una misma cama). Esta situación da lugar a un cine alternativo que tras la excusa moralizante y educadora, da rienda suelta al tratamiento de muchas de estas prohibiciones que serán protagonistas de estos films, en general, exhibidos en el interior del país en salas baratas, fuera del sistema. Podría pensarse entonces, en un primer cine independiente.

La finalización de la Segunda Guerra Mundial trajo nuevos aires y se comenzaron a realizar films mas experimentales donde continuaban ocupando lugar los temas prohibidos en el cine llamado comercial, donde el código de censura seguía vigente. Aparece el llamado cine «Underground» (subterráneo) que es también una manera mucho mas artística de ejercer la independencia. Cito a uno de sus precursores, un niño nacido en Hollywood, conocedor de todos los entresijos de la Industria y que desde los 9 años de edad, filma. Entre 1941 y 2013 dirige una casi treintena de cortos de diferentes duración, con una total libertad de expresión y experimentación, su nombre: Kenneth Anger (1929). Es mas conocido por su obra literaria de dos tomos:»Hollywood Babylon», donde describe chimentos sobre famosos del cine en sus aspectos mas sórdidos. La audacia de sus temáticas fueron muy rechazadas por el público de su país, por lo que muchos de sus trabajos los realizó en Europa. Los otros items importantes son: a mediado de los años cincuenta surge una nueva camada de cineastas gestados desde la Televisión que van pasando al Cine, la «Generación de la TV». En realidad muchos acaban trabajando para los grandes estudios que se muestran mas permisivos y les permiten ahondar en temáticas antes censuradas, en lo que sería el «tramo final» del ejercicio estricto del Código Hays. Son sus abanderados el cineasta Stanley Kramer e intérpretes como Burt Lancaster o Kirk Douglas que generan producciones al margen de los grandes estudios y permiten que realizadores, entre otros, Stanley Kubrick, firmen sus primeros trabajos (este realizador experimenta en un cine de bajo presupuesto que le visibiliza a los ojos de la gente citada). Cineastas de este tiempo son Sidney Lumet, Martin Ritt, John Frankenheimer, Delbert Mann o Robert Mulligan, autores de grandes obras desde sus debuts hasta el final de sus carreras. Mas al «margen» y con mucho menos presupuesto aparece la «Escuela de New York» (American Cinema Group) de la mano de uno de los grandes innovadores, el actor John Cassavetes (1929-1989) que deslumbra con su film «Shadows» (1958) y siembra las semillas de las que nacerán futuros y grandes realizadores actuales. El otro nombre fundamental de entonces es el del artista multifacetico Andy Warhol (1928-1987) que organiza un espacio de producción cinematográfica donde se experimenta en las posibilidades mas arriesgadas. Dirige algunos trabajos, en diferentes formatos y produce una serie de films al mando de Paul Morrisey (1938) que se convierten en trilogía básica para comprender las intenciones de este grupo: «Flesh» (1968), «Trash» (1970) y «Heat» (1972). También destacan en cine de bajo presupuesto los nombres de Russ Meyer (1922-2004), que desde 1959 realiza films eróticos muy bien diseñados y Roger Corman (1926) que con la creación de una productora propia, fomentará el trabajo de jovenes que darán luz al siguiente y último gran movimiento independiente: el New Hollywood Group (Nuevo Cine Americano). De este saldrán grandes nombres como Dennis Hopper, Peter Fonda, Martin Scorsese, Francis Ford Coppola, Paul Schrader, Brian de Palma, William Friedkin, quienes desde sus debuts en films alternativos a la gran Industria, pasarán a formar parte de ella modificandola por una década. Estos cineastas ven finalmente la muerte e imposición del Código Hays que agoniza durante los primeros sesenta hasta desaparecer en 1967. Los aires de libertad que respira gran parte de este tiempo se ve reflejada en sus producciones.

En Europa la independencia no fue tan llamativa como en EE.UU. Excepto por la influencia en Alemania, Italia y España de sus gobiernos fascistas (Hitler, Mussolini o Franco), la cinematografía no estuvo tan limitada a las Censuras lo que permitió una alternancia mas significativa entre el cine estrictamente comercial y el que ahondaba en su aspecto mas artístico. El «Expresionismo» alemán de los años 20, en un país arrasado por las consecuencias de la Primera Guerra Mundial, el «Neorrealismo» italiano tras la segunda, el «Free Cinema» inglés de los cincuenta, nacido de la mirada documentalista de sus ideólogos, la «Nouvelle Vague» francesa, emergente desde la critica de unas revistas, mas las expresiones de Alemania desde mediado de los sesenta o España en esos mismos años, serían la parte mas evidente de un cine independiente creado al margen del estrictamente comercial.

Latinoamérica tarda mucho mas en hacer evidente esta manifestación. Un continente dominado desde principios del cine sonoro hasta finales de los cincuenta por dos grandes cinematografías, la argentina y la mexicana, no dejó demasiado espacio a las alternancias y libertades. Los demás países del hemisferio (Brasil, con su lengua portuguesa generó espacios propios no exportables) no desarrollaron verdaderas industrias cinematográficas, ni comerciales ni independientes. Quizás los años sesenta y primeros setenta con la Revolución Cubana, el Chile socialista, alguna excepción desde Bolivia o Colombia, serían terrenos abonados excepcionalmente con alguna muestra de independencia.

México y Argentina, con el final de sus sistemas de estudios calcados de Hollywood, si tuvieron la posibilidad de generar un cierto cine independiente, en general muy politizado, reflejo de los años emergentes en nuevas realidades de todo tipo. En nuestro país, podría hablarse de un movimiento tan excepcional como breve que tuvo su tiempo entre finales de los años cincuenta y primeros sesenta con la aparición de cineastas curtidos en las salas de cine-clubes o redacciones de revistas o periódicos o en la que fue la primera escuela de cine nacional: la del Litoral, que comandada por transgresores como Fernando Birri generó un cine totalmente diferente al visto hasta entonces. Un tiempo dorado merecedor de un permanente reconocimiento. Los nombres de David Jose Kohon, Lautaro Murua, Simón Feldman, Jose Martinez Suarez, Rodolfo Kuhn o Leonardo Favio antecedieron a los de Fernando Solanas, Octavio Getino, Raymundo Gleyzer y otros cineastas militantes que serían los verdaderos fundadores del cine independiente argentino. Tanto que fueron perseguidos, censurados y hasta desaparecidos por un sistema que no podía aceptar semejantes aires libertarios.

«BUSCO MI DESTINO» (Easy Rider) / EE.UU., 1969 / Director Dennis Hopper / Intérpretes Peter Fonda, Dennis Hopper, Jack Nicholson / Color / Inglés con subtítulos en castellano / Duración 1h 35 minutos.

Este es un proyecto nacido de los deseos personales de un actor con capacidad de encontrar dinero para materializarlos. Peter Fonda (1940-2019) fue hijo y hermano de dos figuras míticas dentro del mundo del cine norteamericano: Henry Fonda (1905-1982) y Jane (1937). Los dos encarnaron a lo largo de sus carreras personajes emblemáticos de la pantalla y sus nombres quedaron asociados al cine de calidad, incluso al apartado del mas comprometido políticamente. En el caso de ella fue mucho mas manifiesto: luchas por los derechos civiles, la condición femenina atacada y la guerra de Vietnam fueron causas que la vieron y ven aun activa entre sus defensores. Peter nace en el seno de una familia muy acomodada y al llegar a la adolescencia se rebela contra toda su crianza. Debuta muy joven como actor en una comedia intrascendente e inmediatamente se vuelca a un cine mas comprometido con la realidad que atraviesa EE.UU. en su momento. Trabaja a las ordenes de realizadores serios hasta llegar al territorio de Roger Corman, magnate del cine de bajo presupuesto. Protagoniza dos películas emblemáticas de su «factoría»: «The Wild Angels / Los Ángeles Salvajes, 1966), sobre el mundo de los motoristas y las reacciones negativas que provocan en la población mas conservadora, y «The Trip» (1967), un viaje al interior de los efectos del LSD en sus consumidores. Estas obras lo sitúan en un espacio muy especial del momento: el reconocimiento por parte de un público joven y alternativo que no es ni el de su padre y tampoco, hasta ese entonces, el de su hermana. Junto a su amigo actor Dennis Hopper (1936-2010) desarrollan un proyecto: contar la historia de dos amigos que apasionados por las motos, inician un viaje por el interior de su tierra, por una de las zonas mas oscuras y retrógradas en cuanto a cultura e ignorancia. En ese trayecto, desarrollan una mirada diferente al ser testigos de todo un mundo solapado que van descubriendo desde una mirada casi documental. La violencia del entorno aparece casi instantáneamente y será parte fundamental de la narración, en todas las variantes posibles, hasta desembocar en un final trágico y seco que pocas esperanzas pintan para el futuro. Habiéndose convertido en productores de la obra, logran lo que sería un hito histórico: que la película sea comprada por un gran estudio de Cine, la Columbia Pictures. Esto les permite una difusión nacional e internacional alejada de las que sus trabajos precedentes habían obtenido. Y se convierte en suceso instantáneo en un tiempo de cambios radicales en la Industria de Hollywood. Agotados los antiguos esquemas del cine de estudio que imperaron desde los inicios de Hollywood y que a mediados de los años sesenta, colapsaron, esta nueva forma de hacer películas abriría las puertas de un tiempo histórico para la expresión mas comprometida y renovadora: la de un grupo de jóvenes cineastas que tuvieron la oportunidad de aportar nuevas miradas sobre el presente, haciendo añicos mucho del esquema precedente. «Easy Rider» permanece a cincuenta años de su estreno como una obra clásica que sirve también para ilustrar unos años de cambios donde se luchó por remover los cimientos de un mundo anquilosado. No se consiguió, viendo lo que ocurrió en la década siguiente, pero las intenciones siguen tan vigentes como entrañables. Para los que apostamos por cambios progresistas y combatimos el conservadurismo troglodita que invade hoy todo el planeta

Detalles

Fecha:
16 julio, 2019
Hora:
19:00
Precio:
Gratuito
Categoría del Evento:
Web:
www.alfredovivarelli.com

Organizador

Bellas Artes / Vivarelli-Daneri

Local

Escuela de Bellas Artes

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